Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes

Los estudiantes murcianos denuncian que aún se trate a la homosexualidad como una «efermedad»

  • Un ginecólogo del Hospital Reina Sofía así se lo ‘diagnosticó’ a una joven de 19 años el pasado lunes
  • Desde Femae alertan de un incipiente incremento de los delitos de odio hacia el colectivo LGTBI entre la población joven

La afectada acudió a la consulta sin saber el trato vejatorio que iba a recibir y se mostró sorprendida al leer en el informe médico que su orientación sexual era considerada como una enfermedad. No tardó en hacerse eco de ello el colectivo Galactyco y denunciarlo públicamente como un caso más de LGTBIFobia. Desde la Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes (Femae) califican este suceso de “preocupante” y reclaman medidas contundentes para la persona responsable más allá de las disculpas del centro de salud, las cuales ya se han producido. 

Desde Femae, única organización estudiantil independiente de partidos políticos, sindicatos o entidades religiosas de la Región de Murcia, afirman que se está produciendo un ‘repunte’ de los casos de homofobia, bifobia y transfobia, especialmente entre la población joven. Aseguran que “ciertos discursos de odio” ayudan a la normalización y difusión de actitudes denigrantes contra el colectivo. En palabras de la presidenta de la federación, Candela Alcaraz, «se están rompiendo los consensos que tanto nos había costado conseguir». La representante estudiantil también alertaba de que «si se sigue poniendo en duda al feminismo, la lucha por los derechos LGTBI o la conciencia climática, retrocederemos mucho más de lo que nos podemos permitir».

Abogan por una educación integral que contemple contenidos curriculares sobre educación afectivo-sexual en todas las etapas obligatorias de la enseñanza. De este modo, sentencian, «los estudiantes murcianos podrán ser vacunados contra el odio y el miedo de quienes no aceptan a las personas por ser como son».

El ‘Pin Parental’ y sus consecuencias
La Región de Murcia, pionera en la aplicación de lo que desde la comunidad educativa califican de ‘veto parental’, es en la actualidad la comunidad autónoma que más dificultades tiene para hacer llegar a los estudiantes información sobre el colectivo LGTBI sin pasar por la censura de sus padres.